¿De qué se trata el Diseño Web? ¿Cómo se ha evolucionado en el transcurso de los años? Y, ¿Por qué lo debería tomar en serio?

 

Todo lo que una página web representa – el contenido, los gráficos, multimedia, enlaces, como se ve y como funciona – se determina por el diseño web. Este es el proceso de conceptualizar, planificar, crear y estructurar una página web, desde la definición del propósito de la página, pasando por la elección de colores, tipografía, estilo de escritura y distribución de texto e imágenes en la página, hasta la implementación de aplicaciones interactivas y herramientas de navegación. Es una manera de cimentar firmemente la marca y esencia de un negocio en internet y, bien hecho, puede facilitar la expansión ilimitada del emprendimiento, llegando a clientes previamente inalcanzables.

Inicios

Aunque el concepto del diseño web se data desde 1989, con la creación de la World Wide Web, en el principio el internet consistía únicamente de interfaces textuales de usuario (TUI por sus siglas en inglés), las cuales no permitían mucha creatividad en el área del diseño; el diseño web moderno al cual nos referimos hoy, realmente nació en 1995 con la introducción del navegador “Mosaic”, el primero que usaba una interfaz gráfico de usuario (GUI).

comienzo del diseño web

Sin embargo, en ese entonces la única manera de posicionar imágenes en una página era dentro de tablas, que eran bastante rígidas y contaban con escaso margen de maniobra. En los años subsiguientes, debido a las invenciones de JavaScript, Flash y CSS, las posibilidades del diseño web han ido creciendo, proporcionando mucho más libertad creativa a los diseñadores y como tal transformando el internet en el recurso que reconocemos hoy.

Diseño Web en 2015

Ahora, gracias a los avances importantes de los años 2007 a 2010, entre los cuales se incluye la evolución de las técnicas de Responsive Design (diseño responsivo, que facilita la adaptabilidad de páginas web a un creciendo número de formatos y dispositivos) y Flat Design (diseño plano, que tiende a eliminar los efectos llamativos y en su lugar centrarse en el mensaje), los diseñadores web pueden preocuparse menos de problemas de programación y enfocarse más en estética y contenido. Por lo tanto, el rubro del diseño web es más competitivo que nunca y los sitios internet son cada vez más cautivadores y desarrollados, con información más detallada y ajustada al propósito, y cada vez más orientada al usuario final.

responsive design

¿En qué sentido es todo esto relevante para un negocio?

Para conseguir más clientes o lectores, quienquiera que sea el público meta, hay que ponerse en el lugar de ellos. Con la multitud de empresas online actualmente, con páginas web pulidas y actualizadas al segundo, los consumidores tienen una abundancia de proveedores al alcance de un click, y, con tanta oferta, exigen calidad. Si una página es mal diseñada y difícil de navegar, o anclada en el pasado con elementos pesados que tardan en cargar y que no son compatibles con ciertos navegadores o dispositivos, el visitante no se va a quedar más de un par de minutos, con poca probabilidad de retorno. Por lo tanto, el diseño de una página web se convierte en el modo de que un emprendedor o escritor puede difundir su marca de servicios y capturar a la cantidad máxima de consumidores, siempre cuando toma en cuenta los requisitos del público e implementa las últimas tendencias del campo.

¿Cuáles son las ideas claves que se deben tomar en consideración?

Hoy en día, es ampliamente entendido que una buena página web es una que transmita fielmente la misión y marca de la persona o empresa dueña del sitio a la vez que se ajuste a las necesidades del usuario. Es decir, debe ser enfocado de igual medida en el proveedor y en el consumidor. Algunos conceptos claves que es necesario considerar para lograr ese objetivo son:

  • La organización de la información – el contenido del sitio debe ser clara, legible, relevante y, principalmente, fácil de encontrar. (Para más información, ver contenidos y SEO)
  • El “Look and Feel” (aspecto y tacto) de la página – los colores, la tipografía y los gráficos usados deben concordar con la imagen del proveedor y a la vez ser atractivos al público meta. (Para más información, ver diseño de interfaz de usuario)
  • Multimedia – el uso de estímulos audios y/o visuales puede facilitar la comprensión de contenidos por parte del usuario, y por tanto influir en cuánto tiempo pasan en la página. (Para más información, ver multimedia)
  • La compatibilidad de la página – el sitio debe ser compatible con diferentes navegadores de internet y sistemas operativos, así como distintos dispositivos. (Para más información, ver diseño responsive)
  • La facilidad de uso – el diseño de los menús, buscadores y otras herramientas de navegación debe estar orientado al usuario, tomando en cuenta la manera de que ellos surfean. (Para más información, ver arquitectura de sitios web)
  • Que la página sea interactiva – la inclusión de espacios para comentarios o encuestas de opinión aumenta participación de los usuarios y podría convertir visitantes de una página a clientes de un servicio. (Para más información, ver diseño web interactivo)

webdesign

Conclusión

En materia del diseño web, hay un número infinito de maneras e ideas en constante desarrollo de acicalar una página, para atraer un nuevo lector, conseguir un seguidor fiel, o capturar a ese cliente elusivo. Lo que sí es cierto, es que mientras un mal diseño web puede perjudicar a un negocio, reduciendo confianza en los servicios debido a un ‘look and feel’ feo con colores espantosos, o confundiendo a clientes con contenido irrelevante, un buen diseño web que sea navegable, interactivo e informativo puede abrir las puertas a beneficios y nuevos consumidores sin límites.