WiFi Pasivo

Ingenieros de la Universidad de Seattle, trabajan en una red inalámbrica que ayudará al Internet de las Cosas y que reducirá el consumo energético.

Las conexiones inalámbricas a través de WiFi ya son una realidad hace bastante tiempo., en desmedro de las conexiones mediante cables. Esto, debido a las múltiples ventajas que ofrecen las conexiones WiFi como la flexibilidad y la reducción de los costos en los metros de cable y el hardware adicional que se necesita para poner en marcha una red tradicional.

Y a pesar de que esta tecnología sin duda es cada vez más popular por su eficiencia entre los usuarios, también existen algunos inconvenientes con los routers inalámbricos y los restantes dispositivos involucrados en una red WiFi, que se traducen principalmente en un alto consumo eléctrico.

Mientras los fabricantes de los dispositivos tecnológicos, como tablets, smartphones laptops sean se esfuerzan para que estos productos sean cada vez más eficientes en materia energética, los dispositivos que nos proveen de la señal WiFi siguen consumiendo una gran cantidad de energía. Por esta razón es que un grupo de ingenieros de la Universidad de Seattle, Estados Unidos, desarrollaron una nueva tecnología basada en WiFi, denominada, WiFi Pasivo.

¿En qué consiste el WiFi Pasivo?

El WiFi Pasivo es una tecnología que busca afrontar el Internet de las Cosas (IoT) de una forma eficiente. Actualmente es habitual ver varios dispositivos que se conectan a Internet, como por ejemplo reproductores de audio, teléfonos, computadores, entre otros, con otros elementos como relojes, electrodomésticos, los cuáles consumen mucha energía.

Router

No obstante, en el futuro, probablemente en pocos años, el Internet de las Cosas nos permitirá extender el modo en cómo estamos conectados, vale decir, se incrementará nuestra dependencia a la red de un modo inimaginable, aún para estos tiempos.

Esto involucrará a elementos que hoy son impensados, como artículos de limpieza o alimenticios, con lo que las conexiones a Internet se multiplicarán varias veces, debido a la naturaleza de esta tecnología.

Para todo ello se necesitará un modo de generar energía que no agote rápidamente los recursos de nuestros productos conectados, un trabajo agobiante y que nadie querría encarar. Por lo mismo es que el WiFi pasivo viene a solucionar este inconveniente.

¿Cómo opera?

Los dispositivos inalámbricos como celulares y notebooks que se conectan a Internet son cada vez más eficientes, no así con los routers, repetidores de WiFi y el resto del hardware asociado a esta tarea, los cuales continúan consumiendo mucha energía.

Para establecer una red WiFi se necesitan al menos dos dispositivos, cada uno de ellos capaz de enviar y recibir señales de radio, que contienen paquetes de información. Para esto, los dispositivos involucrados en el tráfico de datos deben operar en la misma frecuencia para emitir y recibir los datos, por lo que se equipa a cada dispositivo con el hardware necesario, es decir, el transmisor y chip de banda de base.

WiFi

La diferencia entre un WiFi tradicional y uno pasivo, es que en este último, sólo uno de los dispositivos irradia la señal, que es enviada a otros a través de sensores pasivos, un chip de banda base y la correspondiente antena, con lo cual se obtiene un significativo ahorro de energía característico de este tipo de conexiones.

Mediante la implementación de un sistema de WiFi pasivo estamos hablando de un ahorro energético de alrededor de 10 mil veces menos consumo respecto a una red inalámbrica estándar. Para esto se requiere de nuevo hardware para enviar y recibir estos paquetes de información.

Sólo para dar un ejemplo de lo bajo que puede ser el consumo de WiFi pasivo, podemos señalar que Bluetooth consume mil veces más energía que este tipo de WiFi, por lo que incluso es posible pensar que esta tecnología podría reemplazar por completo a la tecnología de Bluetooth.

Alcance y velocidad

Una de las características más importantes del WiFi pasivo es que se trata de una tecnología retrocompatible, es decir que no se necesita modificar nuestros dispositivos por otros que incorporen chips de WiFi pasivo, ya que los teléfonos y tablets, son capaces de trabajar con esta tecnología.

Velocidad de Internet

En cuanto a la velocidad de transmisión que puede alcanzar, puede ir a 11 Mb por segundo, cifra que puede parecer escasa, sobre todo en los escenarios modernos, no debemos olvidar que se trata de una tecnología que se encuentra en una etapa de desarrollo.

En este sentido, el alcance de transmisión es un poco corto, de unos 30 metros, aunque para la mayoría de las aplicaciones la velocidad y el alcance de WiFi pasivo es más que suficiente. Por lo pronto, no cabe duda que el WiFi pasivo se convertirá en una tendencia  en cuanto a la transmisión de datos, debido a su eficiencia energética y sobre todo, por permitir que la tecnología del Internet de las Cosas pueda alcanzar su objetivo de estar presentes en todo lugar y en cualquier momento.