¿Qué puede hacerse para evitar que el spam llene mi bandeja de entrada?

El spam solía ser fácil de identificar, aunque no llegara con la advertencia *** SPAM *** a nuestra bandeja de correo, la calidad de su mensaje y archivos adjuntos nos dejaban claro que dicho correo se trataba de publicidad barata.

Actualmente el spam se ha convertido en una bestia bastante más sofisticado. A la par de correos electrónicos de phishing que intentan obtener información personal o financiera sensible, el spam ha dejado de ser una mera molestia y convertirse en una franca amenaza. Un informe de Symantec Corporation indica que más de dos tercios de todos los correos electrónicos enviados en todo el mundo durante un año fueron spam, costando decenas de miles de millones de dólares en pérdidas de productividad y actividades anti-spam.

Está generalmente aceptado que la definición del spam implica el envío de numerosas copias o variantes de un correo electrónico a personas que no lo soliciten. Así como la publicidad de cualquier cosa, desde Viagra a relojes falsos, el spam es comúnmente utilizado para propagar virus o instalar malware en los dispositivos receptores. Casi un cuarto del spam mundial viene de China y Estados Unidos.

Debido a que proviene del extranjero, el spam es a menudo identificable por la ortografía y la gramática de mala calidad, mientras que otros  incluyen direcciones de correo electrónico generadas aleatoriamente o una frase genérica como “receptores no divulgados” en el espacio de destinatario. La recepción de un mensaje de spam a lo que parece ser tu propia dirección de correo electrónico es raro pero no imposible. El spam pornográfico está en declive, pero los ataques de phishing están en aumento. Estos llaman a los receptores a suministrar sus credenciales de acceso o información de cuenta de manera fraudulenta, proporcionando así a los spammers la posibilidad de defraudar o robar dinero.

Debido a que el spam es efectivamente gratis más allá de los costos básicos de la conectividad a Internet, representa una forma muy rentable de dirigirse a un gran número de personas a la vez. Por desgracia, los intentos de acabar con los envíos masivos a menudo se vuelven en contra de personas inocentes, por ejemplo, los usuarios de correos electrónicos convencionales como Microsoft Outlook podrían ocasionalmente enviar un mensaje que atrae la atención de una organización anti-spam importante como Spamhaus y  esto puede resultar en una dirección IP erróneamente agregada a una lista negra y todos los futuros mensajes bloqueados. Revertir una lista negra puede tomar horas o días y por tanto, fácilmente, puede dañar un pequeño negocio o su productividad.

Cuestiones como éstas sustentan toda una industria dedicada a la lucha contra el correo electrónico no solicitado, con servicios de código abierto como Spam Assassin ayudando a los usuarios de Apache y WP-SpamShield haciendo lo mismo para los usuarios de WordPress. Los filtros de Gmail de Google también son admirados por su capacidad de selección de mensajes, a pesar de la ironía de que las cuentas de Gmail son comúnmente utilizados por los spammers.

Un inconveniente que los spammers enfrentan hoy en día es la diversidad de plataformas. Alguna vez Windows dominaba el mercado y el spam, malware o ataque de phishing podía adaptarse con bastante precisión. Hoy en día, hay varias plataformas de smartphones y sistemas operativos de código abierto como Linux, junto con una lista cada vez mayor de plataformas Windows activas. No es realista soñar con un futuro libre de spam, pero su importancia debiera declinar en los próximos años.

Periodista en Hostname (www.hn.cl)

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