Gonzalo Lagos director de Chilenter

Gonzalo Lagos, director ejecutivo de Fundación Chilenter, habló con Hostname sobre el reciclaje electrónico en el país y la importancia de la labor que ellos realizan.

Créditos imágenes: Agencia Uno y Fundación Chilenter

El 11 de marzo pasado hubo cambio de mando. Sebastián Piñera comenzaba su segundo mandato y junto con él, nuevas caras asumieron distintos puestos del gobierno entrante. Uno de ellos es Gonzalo Lagos, director ejecutivo de la Fundación Chilenter -organismo que busca disminuir la brecha digital en el país-, quien accedió a conversar con Hostname, acerca del reciclaje electrónico en Chile, tema central de la fundación.

Y es que Chilenter fundada en el año 2002, por la ex primera dama Luisa Durán, busca además impulsar de manera sustentable el medio ambiente, la incorporación y apropiación de tecnologías para la educación y emprendimiento social en las comunidades que se encuentran en la periferia tecnológica.

De la labor de Chilenter, la importancia de una cultura de reciclaje electrónico y del tipo de equipos que reacondiciona la fundación para conseguir este objetivo, entre otras cosas, habló Lagos.

 ¿Cómo trabaja la Fundación Chilenter y cuáles son sus objetivos?

 Somos una fundación de derecho privado creada hace 15 años. Pertenecemos a la red de siete fundaciones que dependen de la Presidencia de la nación. Actualmente correspondemos al gabinete de la primera dama, Cecilia Morel, quien también es presidenta de nuestra fundación.

El objetivo primordial que se buscó con la creación de la fundación, y que aún se mantiene vigente, fue llevar tecnología a los sectores más alejados de ella a través de la reutilización de aparatos computacionales en desuso, que daban de baja empresas, instituciones o personas. Es por eso que la misión de la fundación se define como “fomentar la educación y uso social de las tecnologías, construyendo capacidades para mejorar la calidad de vida de las comunidades que se encuentran en la periferia tecnológica, orquestando la recolección y transformación sustentable e innovadora de los residuos electrónicos”.

Con el tiempo, la fundación comenzó a recibir gran cantidad de material que no podía reutilizarse o reacondicionarse, por su estado o por ser tecnología obsoleta. Por lo mismo, se tomó la decisión de ampliar la línea de trabajo hacia el pretratamiento y reciclaje de estos residuos, dándole así una segunda vida útil a todos los residuos electrónicos que llegaran a Chilenter.

Fundación Cecilia Morel

¿Por qué es tan importante el reciclaje tecnológico en la actualidad y por qué reacondicionan equipos para escuelas municipales?

 A diferencia de otros actores que se encuentran en la creciente industria del  reciclaje, nuestro foco prioritario en la reutilización de los computadores.  Esto conversa con la jerarquización universal sobre tratamiento de residuos, en que la reutilización tiene prioridad sobre el reciclaje.

Una vez que los distintos componentes electrónicos en desuso ingresan a la planta, cada uno de ellos es destinado a un proceso de diagnóstico para saber el estado de los mismos. Luego de una exhaustiva revisión y de comprobar que están en condición óptima, derivados a la línea de reacondicionamiento o reutilización, donde son utilizados para ensamblar computadores que cumplan con ciertos estándares de calidad; o bien a valorización y reciclaje.

Es así como el 50% de los aparatos electrónicos en desuso que nos donan son reacondicionados y el 50% restante es valorizado y reciclado en forma local o en el extranjero.

Según datos recabados por la UNAB, el uso de un computador reutilizado genera un menor impacto ambiental que el uso un computador nuevo, evitando la emisión de gases de efecto invernadero, entre otras cosas.  El uso de 1.000 computadores reacondicionados versus 1.000 equipos nuevos, genera una disminución o la mitigación de 883 toneladas de CO2 equivalente, lo mismo que se mitigaría por la absorción de carbono durante 10 años por 20.751 árboles, si cambiáramos 28.433 ampolletas tradicionales a las de ahorro de energía, y lo equivalente al consumo energético anual de 118 casas. Por lo tanto, además de reducir impactos negativos al medio ambiente por la contaminación de residuos, contribuimos a la mitigación del cambio climático (Chile ratificó el Acuerdo de París).

Desde el nacimiento de la fundación, ¿cuántos equipos han entregado?

En 15 años de vida, hemos reacondicionado y entregado casi 97.000 computadores, beneficiando a más de 11 mil colegios y a más de 3.500 organizaciones sociales de todo el país.

En cuanto a la valorización y reciclaje, desde el año 2009 a la fecha hemos procesado a nivel nacional e internacional más de 2.000  toneladas de residuos electrónicos, tales como procesadores, memorias RAM, impresoras, CPU’s, cables, circuitos impresos, lectores de DVD y CD, entre otros componentes. Esto ha permitido la recuperación de sus metales preciosos, partes y piezas, así como también disponer de forma segura los residuos peligrosos generados a través de empresas autorizadas.

Estos residuos se gestionan a nivel nacional para materiales como plástico, fierro, aluminio, y a nivel internacional (exportaciones) para partes y piezas como procesadores, tarjetas de memoria, placas madre, entre otros, además de celulares, donde existe la tecnología para la recuperación de metales preciosos y tierras raras a través de la minería secundaria o urbana.

¿Qué artefactos son los que más se reciclan y en qué cantidad?

Con respecto a los artefactos que más ingresan a nuestra planta, entre  2016 y 2017 recibimos más de 126.000 aparatos en desuso de parte de empresas, instituciones del estado y personas naturales. De ellos destacan principalmente las CPUs, de las que hemos gestionado más de 26 mil, o las pantallas LCD, con más de 16 mil recibidas. Otras piezas que tienden a ingresar son notebooks, periféricos como teclados, mouses e impresoras, cargadores, cables, celulares, tablets, CDs y servidores.

Como dato inédito, les comento que durante este año hemos ingresado hasta la fecha 172 toneladas (172.099,4 kilos) de residuos electrónicos, es decir, alrededor de 34 toneladas que llegan a Chilenter por mes.

Memoria Ram

Si comparamos a Chile, primero con Latinoamérica y luego con el resto del mundo en cuanto a generación de basura electrónica, ¿cuál es el balance que se puede realizar?

Según un informe de la Universidad de las  Naciones Unidas (UNU) realizado en 2014, Chile producía 9,9Kg. de basura electrónica al año por persona. Cifra que para ese entonces encabezaba los registros en Latinoamérica y casi doblaba el promedio mundial de 5,9 kilos de residuos por habitantes.

Según el mismo estudio, versión 2016, esta cifra disminuyó a 8,7 kilos de basura electrónica, sólo superado por uruguayos y costarricenses en Latinoamérica

Aun así, la cifra sigue siendo alta y por sobre el promedio mundial (6,1 k) y de Latinoamérica (7,1 k).

Los principales generadores de basura electrónica según el estudio de la ONU son: Noruega (28,5Kg pp), seguido por Reino Unido (24,9 Kg pp), Dinamarca (24,8 Kg pp), Holanda (23,9 Kg pp), Australia (23,6 Kg pp), Estados Unidos (19,4 Kg pp) y Japón (16,9 Kg pp).

Las razones de este aumento  a nivel mundial tienen relación con los patrones de consumo de nuestra sociedad actual, la globalización y una cultura cada vez más consumista.

Hay un cierto estatus que mantener, y muchas veces creemos que la tecnología nos otorga esa posición. Además existe lo que se llama obsolescencia programada de nuestros aparatos electrónicos. Pensemos, ¿cada cuánto tiempo debemos hacer actualizaciones a nuestros celulares? ¿Cuánto tiempo nos duran los equipos? Esto es una realidad y en muchas partes del mundo las compañías están siendo penadas por la ley por fabricar aparatos con “fecha de vencimiento”.

 ¿Puede la Ley de Fomento al Reciclaje apoyar en esta materia?

En la actualidad, en Chile se generan casi 17 millones de toneladas de residuos sólidos al año -de las cuales 6,5 millones son domiciliarios-, una de las tasas más altas de Latinoamérica. En la región ningún país supera el 15 % de material reciclado, y en Chile en promedio esta cifra bordea apenas el 10 %.

El ministerio de Medio Ambiente señala que sólo el 17% de los aparatos electrónicos en desuso tiene un destino conocido (vertederos, rellenos sanitarios, plantas de reciclaje) y del gran 83% desconocemos su parada final. En Chilenter creemos y esperemos que gran parte de ese porcentaje está hoy o en los veladores de las casas, o en bodegas de las empresas, en definitiva, guardados, ya que aún sin conocer tanto del tema, hay una percepción en la gente de que algún valor pueden tener, a pesar de su desuso, y que son relativamente conscientes del daño que pueden causar al medio ambiente.

En ese sentido, el impulso que viene a dar la Ley de Fomento al Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor es muy valorable, ya que con su implementación que pondrá al alcance de la ciudadanía lo métodos para el reciclaje de los residuos electrónicos, parte de la lista prioritaria que define la norma. Además, por supuesto, de empujar para crear una industria del reciclaje en el país.

 ¿En Chile existe una industria del reciclaje electrónico?

Chile es un país altamente tecnologizado. Por dar solo un ejemplo, durante 2016 se vendió 22 millones de celulares, es decir, hay más teléfonos móviles que habitantes en nuestro país. Somos un país con una alta tasa de generación de residuos electrónicos o E-Waste. En Chile aún no hay  conciencia de que los residuos electrónicos (teléfonos, etc.) son contaminantes.

Tendemos a acumular gran parte de estos residuos y no tenemos idea para que sirven. Para todo aquel que no se dedica a esto, reciclar se convierte es una tarea. Es trabajoso reciclar. Por dar un ejemplo, encontrar un Punto Limpio para reciclar ya es complicado. No existe en el país como tal un sistema de gestión de residuos electrónicos. Hay municipalidades que tienen un buen sistema para recibir estos componentes pero aún no hay un sistema a gran escala. Esperamos que con Ley REP pueda construirse una cultura de reciclaje.

Residuos Electrónicos

 ¿Hay algún tipo de taller que ustedes impartan para el ámbito del reciclaje y cuál es el principal objetivo para disminuir la generación de residuos tecnológicos en el país?

En Chilenter creemos que hay factores claves para fomentar el reciclaje de residuos electrónicos, como aumentar la infraestructura para el correcto manejo de los residuos y que sean cercanas a la población; tener más instancias masivas, como campañas para que la ciudadanía pueda acceder y aprender sobre los problemas de no gestionar bien los residuos; y además, claro, la educación formal y no formal para la formación de ciudadanos consientes.

Por estas razones es que comenzamos desde 2015 a dictar talleres de reciclaje de residuos electrónicos, especialmente enfocados en estudiantes de enseñanza media (aunque también hemos hecho talleres con universitarios y adultos en general). Los realizamos tanto en los colegios como en nuestra planta, y en ellos además de aprender sobre la problemática, los jóvenes aprenden a valorizar los residuos, desarmando CPUs.

En ese mismo año comenzamos a trabajar en campañas masivas de acopio de residuos electrónicos y puntos limpios, generando alianzas con municipios, universidades y empresas. Hemos realizado campañas masivas de acopio y reciclaje con Providencia, Santiago, Alhué, Chiguayante, Vitacura, Antofagasta e Isla de Pascua y otras regiones del país.

Actualmente tenemos una alianza con la Seremi de Medio Ambiente por medio de su programa Santiago Recicla, que consiste en explicar mediante visitas guiadas o talleres los procesos de valorización y reciclaje que se hacen en la planta a colegios ubicados en la RM.

Estos cursos fueron inaugurados por la presidenta de la fundación Cecilia Morel. La experiencia con los niños ha sido maravillosa. Es importante para nosotros que los pequeños aprendan que los residuos electrónicos no son basura. Es una línea que estamos siguiendo desde la presidencia. Estamos enfocados en ofrecer herramientas para subir el nivel de calidad de vida de los más necesitados. Por decirlo de una manera, desde Chilenter, aportamos con la inclusión tecnológica para niños, adultos mayores y todos los chilenos.

¿Cómo puede ayudar alguien que quiere aportar a esta iniciativa, ya sea como persona o empresa?

Para la fundación es clave el aporte que realizan a diario tanto privados como públicos. Lo primero, es que cada componente que ingresa a nuestra planta pasa por un exhaustivo proceso de revisión y todos los componentes útiles son utilizados para armar computadores de óptima calidad que van a colegios de todo el país y a organizaciones sociales.

Por otro lado, las campañas de acopio y residuos que se hacen en instituciones públicas y empresas privadas son claves a la hora de concientizar sobre un tema tan álgido como lo es la contaminación por medio de basura electrónica.

Con respecto a personas naturales, estamos muy complacidos que cada vez más llegan a la planta a dejar componentes computacionales en desuso. De 2014 a la fecha son más de 300 personas las que han llegado con distintos equipos a las instalaciones de la fundación.

Fundación Chilenter

¿Qué metas u objetivos tienen a futuro?

Lo primordial es seguir desarrollando una gestión sustentable y social de los residuos electrónicos, cuyo resultado permita acortar la brecha digital en el país y preservar nuestro medio ambiente. Para eso, estamos trabajando por lograr que Chilenter sea una institución sostenible en el tiempo.

A más corto plazo esperamos entregar 4.000 computadores a establecimientos educacionales de todo el país a través del nuevo convenio con el programa Enlaces del Ministerio de Educación.

Esperamos seguir impartiendo cursos en nuestra planta para que los niños de nuestro país entiendan la importancia de este rubro.

Desde otro punto de vista, estamos fomentando alianza para potenciar un área de investigación sobre e-waste en el país. Sabemos que es una meta ambiciosa pero nos motiva poder ser los pioneros en esta área.

Por otro lado, estamos optimizando y adecuando nuestros procesos para  convertirnos en gestores de residuos electrónicos, según lo que defina la Ley de Fomento al Reciclaje.