El streaming: Transmisión de contenido instantáneo hasta tu hogar

El streaming es la difusión de contenido multimedia mediante una red de servidores, lo que le permite al usuario final disfrutar este material de manera instantánea. Tal como lo señala su significado en inglés, es una “transmisión” constante. Esto dista de lo que se usaba antes de abril de 1995, cuando los internautas debían descargar el material –principalmente de audio o video- de manera íntegra, pudiendo reproducirlo sólo después de tenerlo en su computador.

La popularidad del streaming llegó en el año 2000, cuando la mayoría de la población contaba con el ancho de banda adecuado para utilizarlo, esto es, 128 Kbps como mínimo. Un ejemplo de su utilización con las transmisiones en vivo o las radios online. También se pueden manejar para videoconferencias o el e-learning.

 ¿Cómo funciona un streaming? Lo primero es que el usuario esté conectado a un servidor, a fin de que éste pueda mandarle el contenido. Lo segundo es el buffer, el espacio virtual donde se almacena este material. Cuando éste ya tiene una pequeña parte del archivo es momento de reproducirlo, al mismo tiempo que continúa el resto de la descarga. Todo esto depende de la velocidad de conexión, ya que si ésta llega a caer, el usuario podrá seguir utilizando el contenido que haya quedado almacenado en el buffer.

Para que un streaming funcione de manera correcta es necesario contar con ciertos elementos; existen dos que son indispensables: protocolos y códec. El protocolo permite la comunicación y que ésta se haga a una velocidad adecuada. El TCP/IP es uno de los primeros, aunque actualmente se utilizan el UDP y RTSP. Códec es una abreviatura de decodificador y su función es descifrar la señal.

En cuanto a los tipos de streaming, en la actualidad podemos reconocer al menos tres: directo, diferido y bajo demanda. En el caso del primero, el material multimedia es digitalizado y enviado en tiempo real, es decir, los usuarios pueden seguir la transmisión “en vivo”. En el streaming diferido, en cambio, las fotos y sonidos provienen de un fichero guardado con anterioridad y cada persona accede a él con algún tiempo de desfase. Mientras que en el streaming bajo demanda, el contenido se encuentra en un servidor, por lo que cada internauta podrá subscribir a él cuando lo estime conveniente.

El streaming es una tecnología que está lejos de quedar obsoleta y, pese a las críticas que ha suscitado por cuestionamientos a la Propiedad Intelectual, ha significado incluso un impulso a la industria musical, la que decayó producto de la piratería. Según datos de Accustream Research, las radios streaming y sitios de música online han crecido un 47% en 2013 con ingresos del orden de $ 1.220 mil millones al año.

Gerente de Administración y Proyectos en Hostname (www.hn.cl), adicto al pc e internet, aficionado del balón pie y gamer.