En el mundo de las redes sociales no sólo podemos compartir opiniones, imágenes y estados, pues la gran cantidad de personas que se mueven en una red social, son un bien muy apetecido por las marcas. Sin embargo publicitar en una red social puede ser también un gran dolor de cabeza y efectos adversos a los que buscábamos.

En Twitter, por ejemplo, podemos encontrar el spam y el más común de ellos proviene de cuentas falsas que publican links a marcas o productos. Lo que hacen estos anunciantes es aprovechar las restricciones de los anunciantes legítimos para conseguir un poco de visibilidad de manera gratuita. Aunque la efectividad de esto no es posible de comprobar, el mínimo resultado es que la gente que ve la publicidad pagada también pueda ver el spam asociado a otra marca.

Otro tipo de spam proviene de usuarios molestos. A pesar de que todos hacemos nuestro mayor  esfuerzo para ofrecer los mejores productos y servicios, siempre habrá alguien que no está satisfecho por alguna razón. Estos usuarios suelen ser muy “transparentes” con sus opiniones en las redes sociales, incluso llegando a generar verdaderos comentarios de odio.

Afortunadamente con Twitter, es posible ver cualquier mensaje o comentario rápidamente a través de las notificaciones, por lo que se podrá identificar rápidamente el spam. La desventaja es que no se puede eliminar cualquiera de estos comentarios, merecido o no. Puedes marcarlos como spam, pero la posibilidad de quitarlos es casi imposible.

Siempre se debe tener en cuenta que Twitter premia el compromiso. Así que si tienes un tweet que tiene un montón de favoritos y retweets, el tweet se mostrará con más frecuencia. Aunque, Twitter también hace recompensar la frescura, por lo que en general es un acto de equilibrio y una cuestión de criterio.

Si estás usando Facebook y su opción de impulsar post, esto quiere decir que tus anuncios son  tus posteos y te puedes infiltrar fácilmente a través de los mensajes y sus comentarios. Al igual que en Twitter, el tipo de spam más comentado son los enlaces de productos, perfiles o sitios web. La diferencia es que en Facebook estos se pueden eliminar y los usuarios abusivos se pueden prohibir fácilmente.  Actualmente, Facebook no notifica a los administradores de páginas sobre los comentarios en sus anuncios, lo único que notificará son los “likes”.

Recuerde que no todos los comentarios y tweets en tus anuncios son spam. Debes poner atención en las solicitudes de apoyo en general y otras interacciones de beneficencia. No olvides ser siempre atento y servicial a través de tus canales sociales, pues a pesar de que haya cuentas spam, la mayoría de quienes te ven son clientes o futuros clientes que quieren saber más de tu marca, producto o servicio.

Periodista en Hostname (www.hn.cl)

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