A veces necesitas un segundo, tercero o cuarto dominio, pero ese dominio no necesita su propio sitio web. Lo que necesitas hacer en estos caso es aparcar un dominio hasta que lo redirecciones a otra parte. La mayoría de los planes de hosting te permiten aparcar un número determinado de dominios.

Hay muchas razones para redireccionar un dominio y muchas formas diferentes de utilizarlos. Acá te dejamos algunos ejemplos.

Para ayudar a la gente a encontrar tu sitio web, puedes comprar variaciones de tu nombre de dominio. Estas variaciones incluyen utilizar distinta terminación (.com, .org, .net), contratar el dominio escrito de diferente forma y en algunos caso incluso te convenga contratar un dominio con distinto nombre pues los usuarios podrían entender mal cuál es tu dominio. Por ejemplo si tu dominio es farmaciaalarcon.com, será muy útil que contrates además el dominio farmacialarcon.com y lo redirecciones, pues es probable que los usuarios busquen entrar con alguna de ambas opciones.

Redireccionar un viejo dominio,  puede que de pronto decidas cambiar tu nombre de dominio, porque se te ocurrió algo mejor o cambiaste tu objetivo y quieres un dominio y un sitio que refleje mejor tu sitio web. Lo que puedes hacer en estos caso es redireccionar tu dominio antiguo al nuevo dominio. De esta forma, la gente que te conoce por el viejo dominio, podrá continuar llegando a tu sitio web nuevo.

Si compras un dominio para un proyecto o producto en específico, puede que no requieras hacer una página web entera pero si un dominio que dirija a tu sitio web. Es lo que sucede con Apple y el producto iTunes, el dominio para encontrar la información de itunes es appla.com/itunes, pero además Apple tomó la precaución de contratar el dominio itunes.com y redireccionarlo al sitio anterior.

En dominios “ocupados”, aunque para gran parte de los usuarios de Internet, la compra de un nombre de dominio con la esperanza de que algún día alguien desee utilizarlo y, por tanto, comprarlo por una gran cantidad de dinero,  es poco ético. Por otro lado, hay momentos en los que podría llegar una idea brillante para un sitio, o un nombre brillante, pero no se tiene tiempo para utilizarla inmediatamente; aún así, puedes registrarlo antes de que venga alguien más con la misma idea brillante. Sea cual sea el motivo por el que compres un nombre de dominio extra, es buena idea, al momento de comprarlos, redireccionarlos o bien a tu sitio web principal u otro sitio de tu elección. Esto será mucho mejor que dejarlos sin uso.

Periodista en Hostname (www.hn.cl)

Visita mi perfil en Google Plus